Documentamos cada proyecto industrial con registros técnicos, actas de inspección y controles de calidad. Esta página reúne la evidencia concreta de nuestro trabajo como contratista B2B en Uruguay.
La inspección visual es un primer reconocimiento que detecta signos evidentes de deterioro, como fisuras o corrosión. La auditoría estructural va más allá: incluye revisión de planos, cálculo de cargas, ensayos no destructivos sobre hormigón y acero, y un informe final con prioridades de intervención. En proyectos industriales grandes recomendamos siempre la auditoría completa, porque muchos problemas no son visibles a simple vista.
Lo ideal es hacerlo desde el anteproyecto, cuando todavía se pueden ajustar dimensiones de pórticos, espesores de losa y especificaciones de materiales sin costos adicionales. Si la normativa internacional se incorpora recién en obra, suelen aparecer retrabajos y sobrecostos. Por eso en nuestros contratos B2B definimos desde el inicio qué códigos aplican y cómo se verificará el cumplimiento.
Depende del tamaño y del estado de la documentación disponible. Para una nave de 5.000 metros cuadrados con planos completos, el trabajo de campo suele tomar entre dos y tres semanas, y el informe técnico se entrega en los diez días hábiles siguientes. Si falta documentación original, sumamos tiempo para relevamiento geométrico y ensayos complementarios. Siempre entregamos un cronograma estimado antes de comenzar.
Condiciones del suelo distintas a las del estudio geotécnico, demoras en la importación de acero o lluvias que frenan la excavación son situaciones que aparecen con frecuencia. Nuestro sistema de gestión prevé reuniones semanales de seguimiento y un protocolo de decisiones rápidas: cuando surge un imprevisto, evaluamos tres opciones con su impacto en plazo y calidad, y el cliente decide con información clara. Así evitamos paralizaciones largas.
Trabajamos con naves logísticas, plantas de producción, centros de distribución y edificios de oficinas corporativas anexos a instalaciones industriales. La metodología se adapta al uso del edificio: en una nave con puentes grúa la atención se centra en las columnas y vigas carril, mientras que en un edificio de oficinas el foco está en losas, fachadas y sistemas de evacuación. Cada caso tiene su propio protocolo.
Con que tengamos los planos estructurales aprobados, el estudio de suelos y un croquis del uso actual del edificio es suficiente para una primera evaluación. Si alguno de estos documentos no existe, no es un impedimento: lo indicamos en el alcance del trabajo y lo resolvemos con relevamiento en sitio. La reunión inicial sirve para definir objetivos, plazos y entregables, sin compromisos de precio.
Si tu proyecto requiere una evaluación más específica, escribinos a info@expertbatimentfrance.com o llamanos al +598 91 961 608 para coordinar una visita técnica.
Lo que dicen los responsables de planta y los jefes de obra con los que hemos trabajado en Colonia y el corredor de la Ruta 1. Sin cifras inventadas: solo descripciones de procesos, plazos y decisiones técnicas.
Detectamos corrosión en las uniones soldadas de los pórticos antes de que la nave entrara en operación. El informe incluyó un plan de refuerzo por fases, sin detener la actividad de la planta.
Jefe de mantenimiento, nave de 12.000 m² en ColoniaControlamos el curado del hormigón durante tres semanas y ajustamos el ritmo de vertido según la temperatura ambiente. La losa final no presentó fisuras por retracción en el primer año de uso.
Director de obra, edificio corporativo en MontevideoRecalculamos las cargas según el código europeo y encontramos que las correas de la fachada estaban subdimensionadas. Sustituimos 40 piezas antes del montaje de los paneles.
Gerente de proyectos, contratista generalOrganizamos la secuencia de izaje para que dos grúas torre trabajaran en el mismo frente sin interferencias. El montaje de la estructura principal terminó dos días antes del cronograma previsto.
Residente de obra, parque industrial en San JoséDocumentamos asentamientos diferenciales en una nave de los años noventa y propusimos un sistema de micropilotes de refuerzo. La intervención se ejecutó sin evacuar la producción.
Propietario de planta, sector agroindustrial